Windows 7 tiene una gran compatibilidad con aplicaciones antiguas y aunque todo el mundo exigía más vanguardia por parte de Microsoft, la empresa de Redmond decía jugar a lo seguro y no entrar a un dilema parecido a lo que ocurrió con el salto desde Windows 98 a Xp.
Ciertamente algunas aplicaciones pueden encontrarse en una encrucijada y no poder ejecutarse de la mejor manera ya que atentarían con las restricciones de seguridad que demanda Windows 7 por ejemplo el hecho de guardar archivos dentro de la carpeta Archivos de Programa, pero esto puede arreglarse ejecutando el programa con las opciones de compatibilidad activadas
Esto engañará el programa y en la mayoría de los casos funcionará, pero también existe la posibilidad de tratarse de un programa muy antiguo o que utilice recursos que ya no existan en Windows 7 en tal caso lo que se necesitará es ejecutar un emulador o máquina virtual, para esos casos se inventó el XP Mode que correrá un sistema operativo XP en background utilizando recursos del sistema Windows 7 lo más transparentemente posibles.
Lo primero que necesitamos hacer es asegurarnos de que nuestra tecnología de virtualización este activada, lo cual significa que el CPU debería soportar la virtualización de hardware. Esto puede comprobarse usando la herramienta de identificación del procesador Intel o el AMD-V Technology and Microsoft Hyper-V Compatibility Check. Si nuestra PC está habilitada para la virtualización de hardware, podemos asegurarnos de ello usando las opciones de la BIOS.
La tecnología de virtualización puede ser habilitada en las opciones de la BIOS bajo la pestaña System Configuration.
Una vez que comprobados que poseemos la compatibilidad apropiada en el procesador instalamos los programas necesarios desde http://www.microsoft.com/windows/virtual-pc/download.aspx
Será necesario tener 15 gigas de espacio libre en el disco duro y minimo para trabajar 2 gigas de memoria ram, lo mismo que si quisieramos virtualizar cualquier sistema operativo windows con otro software como VMWare